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Alteraciones de las Enzimas Hepáticas en Perros: Causas y Relación con la Nutrición

Las enzimas hepáticas alteradas en perros son un indicador importante de la salud del hígado y pueden reflejar problemas de diversa gravedad. Este artículo explora las causas más comunes de estas alteraciones y cómo una nutrición adecuada puede ser clave en el mantenimiento de la salud hepática.

Alteraciones de las Enzimas Hepáticas en Perros: Causas y Relación con la Nutrición

1- Monitoreo de la salud hepática. Parámetros clave

2- Causas de las alteraciones en las enzimas hepáticas

     2.1- Enfermedades hepáticas primarias

     2.2- Causas tóxicas y medicamentos

     2.3- Enfermedades infecciosas

     2.4- Enfermedades metabólicas y endocrinas

     2.5- Factores nutricionales y obesidad

3- La nutrición y su relación con la salud hepática

4- Estrategias de nutrición en perros con problemas hepáticos

5- Conclusiones

6- Déjate ayudar

1- Monitoreo de la salud hepática. Parámetros clave.

La salud hepática es fundamental en los perros ya que el hígado realiza funciones esenciales para la vida, como la metabolización de nutrientes, la desintoxicación de sustancias dañinas y la producción de proteínas clave. Las enzimas hepáticas, como ALT, AST, ALP y GGT, son indicadores clave en los análisis de sangre que ayudan a evaluar la función hepática. A continuación te explico un poco más sobre cada una:

1. Alanina Aminotransferasa (ALT). 

La ALT está presente principalmente en las células hepáticas. Su elevación suele indicar daño en el hígado, ya que la enzima se libera en el torrente sanguíneo cuando las células hepáticas están lesionadas. La elevación de la ALT puede estar asociada con hepatitis, enfermedades inflamatorias, infecciones hepáticas, toxicidad (por ejemplo, por medicamentos) o enfermedades como la lipidiosis hepática (hígado graso).

2. Aspartato Aminotransferasa (AST).

Aunque la AST también se encuentra en el hígado, está presente en otros tejidos como el músculo y el corazón. En el hígado, se libera al torrente sanguíneo cuando las células sufren daño. La elevación de AST puede indicar daño hepático similar a la ALT, pero también puede estar relacionado con daño muscular o cardíaco. Es útil comparar los niveles de AST con los de ALT para precisar la causa.

3. Fosfatasa Alcalina (ALP).

La ALP es una enzima producida en el hígado, los huesos y el intestino. Su elevación puede tener diversas causas, tanto hepáticas como no hepáticas. La elevación de ALP en perros, suele estar asociada a enfermedades del hígado o conductos biliares, como la colestasis (obstrucción del flujo biliar) y el síndrome de Cushing. En perros jóvenes, también puede elevarse por el crecimiento óseo, por lo que su interpretación depende de la edad y el contexto del animal.

4. Gamma-Glutamil Transferasa (GGT).

La GGT es específica del hígado, especialmente de los conductos biliares. Su alteración generalmente se asocia con problemas biliares. La elevación de GGT suele indicar problemas en el sistema biliar o colestasis, y a menudo se eleva en casos de enfermedades hepáticas crónicas o toxicidad.

Cuando los niveles de estas enzimas están alterados, puede ser una señal de problemas en el hígado que pueden variar desde situaciones leves hasta condiciones de salud graves. En este artículo exploraremos las causas más comunes de alteraciones en las enzimas hepáticas en perros y cómo una nutrición adecuada desempeña un papel fundamental en el mantenimiento de la salud hepática.

2- Causas de alteraciones en las enzimas hepáticas

Existen múltiples razones que pueden llevar a una elevación de las enzimas hepáticas en perros. Estas pueden clasificarse en causas directas relacionadas con enfermedades hepáticas, causas indirectas de problemas en otros órganos y factores externos que afectan la función hepática.

2.1. Enfermedades hepáticas primarias

Las enfermedades hepáticas primarias son aquellas que afectan directamente al hígado, y suelen ser una causa común de elevación en los niveles de enzimas hepáticas. Entre estas enfermedades encontramos:

  • Hepatitis Canina Crónica: Una inflamación prolongada del hígado que suele tener múltiples causas, como infecciones virales, bacterianas o incluso autoinmunes. La hepatitis canina puede ser difícil de diagnosticar en sus primeras etapas, pero la elevación de ALT y AST suele ser una de las primeras señales.

  • Cirrosis Hepática: Es la etapa final de muchas enfermedades hepáticas crónicas, donde el tejido hepático normal se reemplaza por tejido cicatricial, lo cual impide la función adecuada del órgano. En la cirrosis, las enzimas hepáticas suelen estar elevadas, especialmente en las etapas avanzadas.

  • Tumores Hepáticos: El cáncer en el hígado, o tumores en esta área, puede llevar a un aumento en los niveles de enzimas hepáticas. Esto puede incluir tanto tumores primarios en el hígado como metástasis de cánceres que se originaron en otras áreas del cuerpo.

  • Lipidiosis Hepática (Hígado Graso): En perros con sobrepeso o aquellos que han experimentado una pérdida rápida de peso, el hígado puede acumular grasa en exceso, afectando su funcionamiento y elevando las enzimas hepáticas. Esto también es común en perros que presentan resistencia a la insulina o diabetes.

2.2. Causas tóxicas y medicamentos

Algunos medicamentos y toxinas son hepatotóxicos y pueden causar daño en el hígado. Los perros que han estado expuestos a ciertas sustancias pueden mostrar elevaciones en sus enzimas hepáticas debido al esfuerzo adicional que el hígado realiza para procesarlas o debido al daño directo que estas sustancias causan en el tejido hepático.

  • Medicamentos Hepatotóxicos: Fármacos comunes como los antiinflamatorios no esteroides (AINEs), anticonvulsivos y algunos antibióticos pueden causar elevación en las enzimas hepáticas cuando se usan a largo plazo. Por ello, es esencial realizar controles de enzimas hepáticas en perros que reciben estos tratamientos.

  • Exposición a Toxinas: Algunos perros pueden ingerir sustancias tóxicas, como plantas venenosas, productos de limpieza o ciertos alimentos peligrosos, como la cebolla o el xilitol. Estas sustancias pueden causar daño hepático significativo y, en muchos casos, elevación de las enzimas hepáticas. Los piensos contaminados con micotoxinas son otra de las grandes causas del aumento de enzimas hepáticas, es más común en piensos con cereales. 

2.3. Enfermedades infecciosas

Ciertas infecciones también pueden afectar el hígado y conducir a una alteración en los niveles de las enzimas hepáticas:

  • Leptospirosis: Esta enfermedad bacteriana, transmitida comúnmente por agua o suelo contaminado, puede dañar el hígado y los riñones. Los perros infectados con leptospirosis suelen mostrar síntomas como fiebre, vómitos, y elevación de las enzimas hepáticas.

  • Hepatitis Infecciosa Canina: Causada por el adenovirus canino tipo 1, esta infección viral afecta gravemente el hígado, provocando inflamación y destrucción celular, lo cual se refleja en los niveles alterados de enzimas hepáticas.

2.4. Enfermedades metabólicas y endocrinas

Problemas metabólicos o endocrinos pueden afectar indirectamente la función hepática y, en consecuencia, elevar las enzimas hepáticas en perros:

  • Diabetes Mellitus: La diabetes no controlada puede llevar a una sobrecarga de grasas en el hígado, causando lipidiosis hepática. Los perros diabéticos también son susceptibles a infecciones y enfermedades hepáticas secundarias.

  • Hipotiroidismo: Los perros con función tiroidea disminuida pueden presentar elevación en las enzimas hepáticas debido a un metabolismo lento, lo cual afecta indirectamente la función del hígado.

  • Síndrome de Cushing: Esta condición provoca un exceso de cortisol en el cuerpo, que puede dañar el hígado a largo plazo, causando una elevación de enzimas como la ALP.

2.5. Factores nutricionales y obesidad

La nutrición juega un papel fundamental en la salud hepática. Una dieta desequilibrada o excesiva puede contribuir a alteraciones en el hígado, que luego se reflejan en las enzimas hepáticas.

  • Obesidad: La acumulación de grasa en el hígado es común en perros obesos, lo que puede causar lipidiosis hepática y una mayor demanda en las enzimas hepáticas.

  • Deficiencias nutricionales: Una dieta baja en antioxidantes o nutrientes esenciales puede hacer que el hígado esté más susceptible al daño por radicales libres y a la inflamación.

  • Dietas Altas en Grasas Saturadas: Una ingesta excesiva de grasas no saludables puede sobrecargar el hígado, dificultando el metabolismo de las grasas y afectando su función.

3 - La nutrición y su relación con la salud hepática en perros

Una buena nutrición es esencial para la salud del hígado, ya que este órgano es el encargado de metabolizar los nutrientes y descomponer toxinas. Los componentes de la dieta pueden impactar directa o indirectamente en la función hepática y en el bienestar general del perro. A continuación, se exploran los aspectos clave de la nutrición para contribuir a la salud hepática:

  1. Proteínas de Alta Calidad y en Cantidad Moderada.
    El hígado metaboliza las proteínas, y los productos de desecho de este proceso, como el amoníaco, pueden ser dañinos si el hígado está comprometido. Las dietas de perros con problemas hepáticos a menudo incluyen fuentes de proteínas de alta calidad y de fácil digestión, en cantidades moderadas, para reducir el esfuerzo del hígado. Las proteínas como el huevo, la pechuga de pollo y el pescado son ejemplos de opciones adecuadas.
  2. Ácidos Grasos Omega-3.
     Los ácidos grasos omega-3, presentes en el pescado y el aceite de linaza, tienen propiedades antiinflamatorias que ayudan a reducir la inflamación hepática y protegen las células del hígado. Estos ácidos grasos también ayudan a mejorar la circulación sanguínea en el hígado y a reducir los niveles de grasa en perros obesos o con problemas de lipidiosis hepática.
  3. Antioxidantes y Vitaminas.
    Los antioxidantes, como la vitamina E, la vitamina C y el selenio, ayudan a proteger el hígado de los radicales libres y el estrés oxidativo. Además, el hígado almacena y procesa las vitaminas, y una dieta rica en antioxidantes y vitaminas específicas (como las vitaminas del complejo B) es clave para el mantenimiento de la función hepática.
  4. Fibra Dietética.
    La fibra dietética ayuda a reducir la absorción de toxinas y facilita la digestión, lo cual disminuye el trabajo del hígado. Ingredientes como la pulpa de remolacha o el salvado de avena ayudan a mantener el sistema digestivo saludable y disminuyen el impacto de sustancias tóxicas en el hígado.
  5. Control de la Ingesta de Carbohidratos.
    Un exceso de carbohidratos simples puede contribuir a la obesidad, lo cual incrementa el riesgo de problemas hepáticos en perros. Las dietas con un equilibrio adecuado de carbohidratos complejos y fibras ayudan a regular la glucosa en sangre y a reducir la acumulación de grasa en el hígado. 

4- Estrategias de nutrición en perros con problemas hepáticos

Para perros con problemas hepáticos o con enzimas hepáticas elevadas, existen varias estrategias nutricionales que pueden ayudar a mejorar la función hepática y a reducir los síntomas. Aquí algunos consejos específicos:

  • Dietas Especializadas: Según la enfermedad hepática con la que tratemos, tendremos que adaptar la dieta de una manera u otra. Este es un punto importantísimo, porque va a determinar la carga de trabajo diaria del hígado, y la disponibilidad de nutrientes que tiene con los que regenerarse. 

  • Evitar los piensos con cereales: Como hemos visto un exceso de carbohidratos puede ser un problema para los perros especialmente si sufren de problemas hepáticos. Pero en el caso de los piensos con cereales el problema es aún mayor por la alta tendencia a estar contaminados con toxinas fúngicas o micotoxinas. En este estudio, se encontró que el 84 % de los piensos para perros tenían contaminación con micotoxinas, lo cual altera mucho el funcionamiento del hígado, y puede llegar incluso a causar enfermedades (aflatoxicosis) o empeorar las ya existentes.

  • Suplementación con S-Adenosilmetionina (SAMe) y Silimarina: Estos suplementos son capaces de proteger el hígado y promover su regeneración. El SAMe ayuda en la desintoxicación y la producción de glutatión, una enzima esencial para la destoxificación hepática, mientras que la silimarina, proveniente del cardo mariano, tiene propiedades hepatoprotectoras.

  • Reducir la ingesta de metales pesados: Evitar alimentos como el atún (rico en mercurio) y las carnes rojas, especialmente sus vísceras (ricas de hierro y cobre) son dos factores a tener muy en cuenta. En un animal sano, ya son metales difíciles de detoxificar por el hígado, pero cuando este órgano está dañado, se vuelven un gran problema para él. 

  • Hidratación Adecuada: La deshidratación puede empeorar la función hepática. Asegurarse de que el perro tenga acceso constante a agua limpia y fresca es esencial, especialmente si el hígado está comprometido.

  • Dieta poco procesada basada en ingredientes frescos: Este tipo es el que nos va a ayudar a recuperar el hígado más rápidamente, ya que va a disminuir la inflamación y aportará menos compuestos perjudiciales, facilitándole el trabajo al hígado.

Perro dieta ideal

5- Conclusiones

La elevación de las enzimas hepáticas en perros puede deberse a diversas causas, que van desde enfermedades hepáticas primarias hasta factores externos y problemas metabólicos. El hígado es un órgano complejo y vital, y cualquier alteración en sus enzimas debe ser monitoreada y atendida con la ayuda de un veterinario.

La nutrición juega un papel crucial en la salud hepática y puede ser una herramienta valiosa para la prevención y el tratamiento de enfermedades hepáticas. Una dieta equilibrada, con proteínas de calidad, grasas saludables, antioxidantes y fibra, junto con el uso de suplementos específicos, contribuye significativamente al bienestar hepático. Además, en función de cada diagnóstico, será mejor un abordaje u otro, ya que para los mejores resultados debemos afinar al máximo en el tratamiento nutricional.

Por eso es muy importante que, a la vez que discutamos con nuestro veterinario el tratamiento médico a seguir, nos informemos también con un profesional especializado en nutrición que pueda guiarnos en esta parte tan esencial del proceso de recuperación.

Es esencial ante una analítica con alteración hepática no quedarnos con un pienso «hepático» como recomendación nutricional. Como hemos visto esto no va a ayudar a su recuperación por la gran cantidad de cereales y proteínas de baja calidad, lo contrario a lo que necesita. Además es un producto que al ser procesado y con muy poca humedad, va a forzar al hígado, frenando paradójicamente su recuperación. A mayores, una sola «receta» no es capaz de abarcar todo el abanico de problemas que puede tener el hígado, por lo que aunque sea beneficiosa en un caso, puede empeorar otro. 

6- Déjate ayudar

El hígado es uno de los órganos más complejos del cuerpo, tanto por la cantidad de funciones que realiza como por lo interrelacionado que está con otros órganos. Por eso es esencial tomar un enfoque amplio y completo a la hora de plantear qué nutrición seguir una vez tenemos el diagnóstico. 

Yo puedo ayudarte con eso. Soy Sara, veterinaria especializada en el tratamiento nutricional de patologías. Mi misión es mejorar el pronóstico y la calidad de vida de perros a través de la nutrición, estabilizando su salud y dando tranquilidad a sus tutores.

Mi objetivo es que puedas dejar de buscar información sin atreverte a dar el paso. Con mi conocimiento y experiencia clínica, y tu convicción de mejorar su salud cada día, podemos cambiar su vida 180º, empezando desde hoy.

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